Mostrando entradas con la etiqueta dietética y nutrición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dietética y nutrición. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de junio de 2010

El gran privilegio de poder elegir para alcanzar nuestras metas


Todos nacimos con el más grande poder de todos: la habilidad para escoger, lo que conocemos como libre albedrío.

Y en cada instante de nuestras vidas se nos presentan distintos retos o desafíos, que debemos saber resolver y que dependiendo de la manera que elijamos que hacer… nos acercan a nuestras metas o nos alejan de ellas.

Podemos usar este poder para establecer nuestro camino y mantenernos en él o podernos vacilar y titubear cayendo a merced de la “suerte”.

¡Cada elección cuenta! Cada elección es relevante, algunas son muy importantes otras no lo son tanto, sin embargo todas tarde o temprano nos pasaran la cuenta. Por lo mismo “Es mejor tomar tiempo para alimentarnos sanamente y hacer ejercicios hoy, que dejar para mañana tiempo para la enfermedad”.

SI porque…No hay acciones neutrales. Hasta el más mínimo movimiento tiene una consecuencia, acercándonos o alejándonos mas a nuestras metas, hacia triunfos significativos para nosotros y nuestras familias o hacia derrotas que como dije recién tarde o temprano tenemos que pagar muy pero muy caro.

Todo lo que hacemos en la vida, desde los mismos pensamientos que tenemos, las acciones que tomamos, las decisiones que implementamos, las emociones que exhibimos y el esfuerzo que hacemos para llevar a cabo cualquier tarea, es producto de lo que escogemos hacer.

Y este es el caso para la gran mayoría de las metas que nos trazamos nosotros mismos o las metas que les ayudamos a trazar a los que comparten el trabajo con nosotros.

Mirémonos en el espejo por un momento…Todos tenemos talentos, capacidades, fortalezas, experiencias, triunfos y fracasos en nuestras vidas que nos sirven para lograr expandir nuestro potencial. Pero este potencial nunca será logrado si no tenemos un fuerte compromiso para desarrollarlo.

Continuara...

Carlos Correa
Su Mentor y Acompañante

lunes, 31 de mayo de 2010

Sobre el Ego


El ego no es un verdadero sujeto. El ego no es más que otro objeto.

En otras palabras, usted puede ser consciente de su ego, puede ver su ego y, aunque ciertos aspectos del ego sean inconscientes, todos ellos pueden, al menos teóricamente, llegar a convertirse en objetos de conciencia.

El ego se puede ver, se puede conocer. Y, si eso es así, jamás puede ser El-que-Ve, ni El-que-Sabe, ni el Testigo.

El ego no es más que un puñado de objetos mentales, un conjunto de ideas, de símbolos, de imágenes y de conceptos mentales con los que nos hemos identificado.

Nos identificamos con esos objetos y luego los usamos como algo a través de lo cual miramos, y por consiguiente, distorsionamos el mundo, pasando a Ser-Objetos y no seres lisa y llanamente.

CarlosCorreaCoaching.com
Su Acompañante

lunes, 24 de mayo de 2010

Una gran aventura



No evite esa experiencia de vivir lo que le ofrece la vida sólo porque se hace difícil. En su lugar, póngale más ganas y deseos.

No se detenga o vaya más lento porque el camino hacia la cumbre se vuelve empinado. Acelere y déle un impulso extra para continuar hacia adelante.

No hay ninguna buena razón para dejar que los retos o desafíos lo desanimen. Elija, en lugar de deprimirse, ser energizado y ser motivado por ellos.

La vida es una gran aventura. Usted no quiere que le venga todo con demasiada facilidad.

Usted tiene todo tipo de habilidades y capacidades maravillosas. Disfrute la oportunidad de ponerlas a prueba y para que sean aún más fuertes.

Viva con pasión y propósito y mantenga la voluntad de controlar y resolver lo que pueda venir en su camino. Nunca deje de descubrir cuánto más usted es capaz de hacer.

Su Acompañante
Carlos Correa

sábado, 22 de mayo de 2010

Confíe en su expectativa


En cierto modo es poder ver antes y claramente, aunque que nunca lo comprenda, que su expectativa se convierte en realidad. Lo que usted espera con toda sinceridad y persistencia, luego lo experimenta.

Todo lo que está dentro de usted trabaja constantemente para responder a la expectativa que usted establece para sí mismo y para su mundo. Usted vea, oiga, toque, deguste, huela y aprenda a alcanzar cualquier cosa que usted espera.

Cuando los que le rodean están llenos de pesar y sufrimiento, es fácil esperar lo peor. Sin embargo, sorprendentemente, es igual de fácil esperar lo mejor cuando simplemente opte por hacerlo, y claro mucho más beneficioso.

Comience cada día confiando en su expectativa de obtener los logros específicos. Al final del día, la mayor parte de esa expectativa se habrá cumplido.

La expectativa le obliga a que encuentre un modo de hacerlo. La expectativa golpea ligeramente la puerta de la bóveda grande y rica de recursos en su vida.

Espere lo mejor de usted mismo y de quienes le rodean. Para que realmente tenga el poder de hacer esa expectativa una realidad.

Lea más sobre transformación personal...

viernes, 21 de mayo de 2010

Usted está listo


Usted está listo, ahora mismo, para alcanzar lo que eligió alcanzar. Hay energía, deseo, pasión, creatividad y eficacia despertándose dentro de usted que está lista para ser lanzada.

Está preparado para enfrentar cualquier cosa que pueda aparecer repentinamente. Usted está en una posición para tomar todo lo que venga y para hacerlo todo muy bien.

Hay profundos valores que tiene y que está impaciente de expresar. Usted tiene sueños magníficos que ahora los puede hacer una realidad.

Usted sabe hacer con cada día el mejor día que nunca haya tenido antes. Todas las lecciones que aprendió y todas las experiencias que usted ya ha vivido a lo largo de su vida, lo tienen listo.

Mejor que nunca, ahora usted entiende lo que significa vivir completamente, más que en cualquier otro momento, ahora tiene acceso a las oportunidades para un logro significativo y duradero.

Apenas piense en como está de bien preparado, eso le hace estar más listo. Está listo ahora, usted está dispuesto ahora, y ahora usted ve como todo comienza a pasar y a suceder.

Carlos Correa